El incidente se produjo días atrás, cuando un fotógrafo intentaba tomar una foto de la Ferrari de
Justin Bieber creyendo que el cantante se encontraba en su interior.
El vehículo se encontraba estacionado en el Sepulveda Boulevard de Los Angeles, y el hombre tuvo que cruzar la calle para fotografiarla. Fue entonces cuando otro auto apareció en la escena y lo atropelló, lo que le causó graves heridas que obligaron a internarlo en un hospital, donde el fotógrafo, no identificado, falleció en la tarde del 1º de enero.
Por su parte, en una declaración publicada por CNN, Justin dijo respecto al incidente: "
A pesar de no estar presente ni directamente involucrado en este trágico accidente, mis pensamientos y plegarias están con la familia de la víctima", y agregó de paso un reclamo para las autoridades en relación a los paparazzi: "
Espero que esta tragedia inspire una legislación o los pasos que sean necesarios para proteger la vida y la seguridad de las celebridades, los oficiales de policía, el público inocente y los mismos fotógrafos".