Parece que no todo es color de rosa en la vida de
Kim Kardashian. Hace unos días se conoció la noticia de su embarazo, pero según la misma Kim, no está disfrutando al máximo el hecho de que pronto se convertirá en madre.
Un nuevo reporte de Radar Online señala que la estrella de E! ha conversado con sus amigos más íntimos y les ha contado que no es feliz porque aun sigue estando casada con
Kris Humphries, quien le arruina la vida al prolongar el proceso de divorcio y queriendo ensuciar su nombre.
Todo esto la hace sentir muy incómoda y le impide disfrutar la noticia de su embarazo ya que sigue siendo esposa de Kris y no puede casarse con el padre de su hijo
Kanye West.
Uno de sus amigos indicó que cuando Kim dé a luz probablemente siga casada con Humphries y eso la enferma. Ella está presionando a su abogada
Laura Wesser para que lo obligue a firmar el divorcio, pero Kris le propuso a Kim que le concedería la anulación del matrimonio, siempre y cuando ella admita que su relación había sido una farsa. Kardashian se niega a aceptar esta propuesta porque definitivamente dañaría su reputación.
Por otro lado se sabe también que el
15 de febrero los abogados de ambas partes se reunirán para acordar la fecha del juicio de divorcio que se cree será en el mes de junio, ya que el jugador de baloncesto tienen un apretado itinerario con su equipo. Ahora se cree también que para esas fechas, Kim podría estar dando a luz.
Con todo esto como puede Kim sentirse tranquila, aunque ella ha asegurado que está haciendo de todo para que este drama legal no afecte su embarazo.
Y como si fuera poco,
el basquetbolista le pide también que le regrese el anillo de compromiso valorado en 2 millones de dólares con el que formalizaron su relación.
Felizmente que Kardashian no ha tenido nauseas ni mareos hasta ahora, pero de igual forma no ha sido nada fácil lidiar con todo este problema.