A veces más que por sus vidas reales, los actores se vuelven famosos por darles vida a ciertos personajes que se convierten en seres inolvidables en la memoria del público, lo que hace que al fallecer se convierta en una gran pena y ocasione un enorme vacío en sus corazones.
Han sido muchas las celebridades que de forma inesperada, ha dejado para siempre este mundo, causando una gran conmoción en sus seguidores.
Como ocurrió con el caso de
Whitney Houston, una destacada actriz y mejor cantante que conquistó al mundo entero con su poderosa y particular voz. Houston fue muy reconocida por su papel en el
film El Guardaespaldas, que rodó al lado de
Kevin Costner y por el tema principal de la película que ella interpreto. Lamentablemente, sus hábitos de vida no fueron los mejores y el 11 de febrero de 2012
fue encontrada muerta en la bañera de su habitación en el hotel Beverly Hills.
El reporte de los forenses aseguró que su deceso se trató de un ahogamiento accidental además de una enfermedad cardiaca que padecía y del consumo de cocaína.
Otra muerte que causó gran sorpresa fue la de
Brittany Murphy, ella tenía 32 años y murió el 20 de diciembre de 2009, siendo la causa principal anemia y neumonía aguda, que juntas le provocaron un paro cardiaco.
Lo peor fue que meses más tarde,
su esposo, Simon Monjack, también fue encontrado muerto en la casa y bajo las mismas circunstancias.
Heath Ledger tenía toda una vida por delante, pero la muerte lo sorprendió el 22 de enero de 2008. A Ledger le esperaba un gran futuro como actor y además tenía una hija pequeña, fruto de su relación con la actriz
Michelle Williams, pero
fue encontrado inconsciente en su cama por su ama de llaves y su masajista, quienes intentaron reanimarlo, pero todo resulto en vano.
Los informes revelaron que el actor murió debido a una sobredosis de medicamentos para controlar el dolor, el insomnio y la depresión.
Más reciente, ocurrieron dos situaciones que causaron mucha pena en el mundo del espectáculo. Una de ellas fue la muerte del joven actor
Corey Monteith, uno de los protagonistas de la serie Glee, quien fue encontrado sin vida el 13 de julio de 2013 en la habitación de un hotel en Vancouver, Canadá.
Según el informe forense
, el actor murió debido al consumo de heroína con champagne, él quería alejarse de las drogas motivado por su novia Lea Michele, pero parece que perdió la vida en el intento.
Finalmente, tenemos a
Paul Walker, actor de Rápido y Furioso, que falleció en un
accidente automovilístico mientras probaba un Porsche al lado de su amigo Roger Rodas. Esta tragedia sucedió el 30 de noviembre de 2013, cuando el actor de 40 años perdió el control, el auto se incendió y ambos perdieron la vida en segundos.
Posteriormente, se aseguró que
el accidente se debió a un exceso de velocidad y no por una supuesta falla mecánica como se había creído en un primer momento.
Lo único cierto, es que a pesar de no estar de cuerpo presente, será muy difícil poder olvidarlos ya que se convirtieron en grandes personalidades dentro de la industria del cine y la televisión.